"Aunque te sientas cansado, aunque el triunfo te abandone, aunque un error te lastime, aunque te hayan engañado, aunque un negocio te quiebre, aunque no reconozcan tus méritos, aunque la ilusión se apague, aunque una traición te hiera, aunque el dolor se haga presente, aunque te sientas solo, aunque no te comprendan,aunque todo te parezca nada... No te preocupes, confía en Dios y...vuelve a empezar."
Eso sí por un momento me dio lata pensar que a veces cuando los recuerdos vuelven, es con rencor, pero siendo esto muy rara vez. Pero, el último acontecimiento ha dicho lo contrario. Me siento tan contenta de haber crecido enormemente en ese sentido y ya haber dejado todo atrás.
Al fin puedo analizar las cosas fríamente y reírme de lo sucedido. Preguntarme de cómo fui capaz de tanta locura y después, de tanta estupidez. Quizás en su momento fue necesaria esa inmensa tristeza que me consumió en lo más profundo, pero ahora es totalmente innecesaria, un sufrimiento que afortunadamente ya no existe.
No me mueve ni altera en lo más mínimo.. simplemente me da lo mismo, porque el dolor y las rabias son parte del pasado. Las alegrías también, pero esas siguen ahí cada día menos presentes.. Y NO SE HABLA MÁS DEL TEMA.
Ha pasado más de un año desde que estoy fuera las canchas. Llámenme tonta o ilusa pero sigo estoica en la cruzada. No me arrepiento pues era justo y necesario ese tiempo de introspección y sanación, pues no puedes querer a nadie de los que te rodea si no estás bien contigo mismo.
Francamente, se me pasaron las ganas de re-incluir vivencias como estas en mi vida. El tiempo no me acompaña, el historial y las oportunidades tampoco. Ni siquiera un momento de distracción pasajera, no tengo ganas de nada de eso... estoy focalizada en mis metas y objetivos de otras índoles que me tienen indolente en ese ámbito.
Es por eso que ahora, yo no sirvo para amar... en lo más mínimo.-