La verdad es que hace tanto tiempo que no escribo ni reflexiono ni siquiera pienso en algo de peso.. perdí la costumbre a redactar o simplemente a explayarme en algún tema.
En fin que más da y hagamos el intento a ver qué sucede..
En fin que más da y hagamos el intento a ver qué sucede..
El domingo pasado me invitaron al cumpleaños de 2 de mis sobrinos. Yo pense que sería como todos los demás cumpleaños familiares de niños chicos que me invitan: con niños gritando, jugando y corriendo por todos lados y adultos soportando los griteríos y conversando como "gente civilizada" con una cara de 3 metros que no se la imaginan.. En todo caso no es tan malo ir a esos cumpleaños.. pero de que se han convertido en rutina hace como 5 años y que cada vez van perdiendo esa chispa inicial..no lo podemos negar.
En fin, sucede que llegamos al cumpleaños como una hora después de lo citado (la verdad fue a propósito porque mi hermano nunca empieza a la hora). Iba predispuesta a sentir un ambiente de cansancio, silencio y mucha seriedad ya que como he crecido ya no estoy con los pequeños de la familia.. pero en mí había algo diferente y no pensé que lo fueran a notar por lo que no le di mucha importancia.
Llegando y saludando a todos los presentes, noté ese dejo de seriedad que a veces odio pero a la vez entiendo.. todos saludaron y miraron pero nadie OBSERVÓ. Luego de un rato fui a buscar a mi hermana para pedirle algo cuando derrepente me observa con detención y me pregunta por aquello que era nuevo en mí.. Luego de un rato se corrió la voz entre los familiares y por mucho rato fui el tema de los adultos.. me sentía muy avergonzada por ser el centro de atención pero al mismo tiempo me sentí muy satisfecha ya que logré romper el esquema del cumpleaños.. Las caras largas desaparecieron y todo en el ambiente fluyó..
Finalmente, todo terminó bien.. Llegó la hora de volver a casa.. Mientras me despedía de todos escuchaba sus felicitaciones de corazón y las sinceras sonrisas que me regalaban.. cosa que no había sentido en mucho tiempo de parte de ellos.. de mis hermanos que solo veo en estas ocasionas.. Primera vez que de verdad la pasé bien, me sentí más acogida como nunca antes y pese a la diferencia de edad, esta instancia permitió unirme a ellos un poquito más. Definitivamente nunca olvidaré este domingo familiar.
En fin, sucede que llegamos al cumpleaños como una hora después de lo citado (la verdad fue a propósito porque mi hermano nunca empieza a la hora). Iba predispuesta a sentir un ambiente de cansancio, silencio y mucha seriedad ya que como he crecido ya no estoy con los pequeños de la familia.. pero en mí había algo diferente y no pensé que lo fueran a notar por lo que no le di mucha importancia. Llegando y saludando a todos los presentes, noté ese dejo de seriedad que a veces odio pero a la vez entiendo.. todos saludaron y miraron pero nadie OBSERVÓ. Luego de un rato fui a buscar a mi hermana para pedirle algo cuando derrepente me observa con detención y me pregunta por aquello que era nuevo en mí.. Luego de un rato se corrió la voz entre los familiares y por mucho rato fui el tema de los adultos.. me sentía muy avergonzada por ser el centro de atención pero al mismo tiempo me sentí muy satisfecha ya que logré romper el esquema del cumpleaños.. Las caras largas desaparecieron y todo en el ambiente fluyó..
Finalmente, todo terminó bien.. Llegó la hora de volver a casa.. Mientras me despedía de todos escuchaba sus felicitaciones de corazón y las sinceras sonrisas que me regalaban.. cosa que no había sentido en mucho tiempo de parte de ellos.. de mis hermanos que solo veo en estas ocasionas.. Primera vez que de verdad la pasé bien, me sentí más acogida como nunca antes y pese a la diferencia de edad, esta instancia permitió unirme a ellos un poquito más. Definitivamente nunca olvidaré este domingo familiar.
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