martes, 24 de febrero de 2009

Metamorfosis de la piedra

Cuando se encuentra una piedra se le mira sin mucha importancia. "Es solo una piedra cualquiera, qué valor puede tener". Sin embargo, si se le presta dedicación y con alguna ayudita, quizá al fondo de la piedra hay un brillo, un material valioso que al final termina convertido en algo bello o simplemente deslumbrante.

Pero antes de descubrir el valor intrínseco, se debe pasar por un proceso de pulimiento, conocimiento, herramientas que limen asperezas, el corte preciso, la angulación adecuada, el tiempo exacto, en fin ... un proceso NECESARIO y muchas veces difícil y doloroso pero con el cual habrá una recompesa visible y a largo plazo.

El pulir la piedra no la cambia por dentro, solo la ayuda a demostrar ese interior, asi como el paso de la oruga a la mariposa se da en un momento preciso, en un periodo específico y la deja de común a esplendorosa.

Quizás, a mi me está llegando la hora de pulirme. Es hora de crecer y de limar las asperezas, estoy en el momento exacto para seguir adelante, aunque eso incluya bajoneos, crisis existenciales y cambios bruscos de ánimo, pero lo importante es que adentro la materia brillante sigue ahí, ansionsa por surgir y consolidarse. Por eso estoy molesta conmigo.. la metamorfosis es incómoda y ajena a la rutina... eso me descoloca.

Por favor, paciencia.. Es un proceso que demora y trae algunas consecuencias cuando se le pilla en mal camino o es mal ejecutada, pero al final, lo que se obtiene vale la pena esperarlo, aguantarlo. Solo constancia para trabajar en esta piedra en bruto que pretende ser una piedra preciosa.-