viernes, 14 de mayo de 2010

En la mitad de esta carretera...



Investida y tocada! ♥
INMENSAMENTE FELIZ...

Ahora hay una gran responsabilidad en mis hombros, pero sé que junto a todos ustedes, podré lograrlo..
A todos los que fueron parte de este momento y los que lo hicieron posible: FAMILIA, AMIGOS, COMPAÑEROS... los quiero mucho y gracias :)


" Anteriormente, me había tocado estar en este mismo lugar, dirigiéndome a ustedes como la presidenta del anterior Centro de Estudiantes de Enfermería. Pero hoy, en esta ocasión tan especial, me dirijo como la cara visible de mis queridos amigos y compañeros, los cuales han depositado su confianza en mí para esta labor, cosa que me enorgullece y agradezco de todo corazón.

Es por eso que es un gran honor, un privilegio y una emoción tan grande estar representando nuevamente, a toda una generación que hoy ve cumplido el sueño de comenzar el bello y esforzado camino de sus prácticas clínicas, así como también, tenerlos a todos ustedes presenciando y compartiendo con nosotros este inolvidable momento.

Qué rápido ha pasado el tiempo! Hace ya 2 años y para algunos más, ingresamos a este nuevo mundo llamado universidad. En nuestras caras recuerdo entusiasmo, alegría y un poco de temor a lo desconocido, pero poco a poco nos fuimos adaptando y disfrutando nuestra vida universitaria. Es acá donde hemos encontrado a grandes compañeros y valiosos amigos, donde nos estamos formando para nuestro futuro, donde hemos vivido aventuras, alegrías, a veces tristezas y, donde hemos desarrollado nuestros talentos, opiniones y liderazgo en diversas instancias. Con el tiempo, el grupo curso ha variado, algunos se han ido y otros han llegado, pero aún así, somos todos uno y estamos creciendo juntos y esa experiencia, no tiene precio.

Bien sabemos que, el llegar hasta acá ha sido difícil. Sobre todo este año donde partimos con un remezón que nos movió el piso y durante el transcurso del año, otros nos movieron las conciencias y los ánimos. Sin embargo, con entereza, unión y mucha fuerza, todos logramos superar las adversidades y tener lo que nos corresponde por derecho: una formación de calidad. Perfecto calza la emblemática frase “la Universidad la hacemos todos”, pues eso, demuestra que estamos completamente involucrados en el mejoramiento de nuestra futura profesión y labor.


También, no puedo evitar sentir una satisfacción tan grande al vernos a todos nosotros materializando el primero de muchos logros que vendrán: vestir el uniforme que nos identifica como futuros enfermeros y enfermeras de la Universidad de Chile, pues llevar el uniforme y la insignia de nuestra honorable universidad no es fácil: es saber llevar 104 años de prestigio en Enfermería, es luchar cada día por ser el mejor profesional al servicio de quien requiera de nuestros cuidados, es velar por la sonrisa de un niño, por la integridad de una familia, por el bienestar y la paz de un enfermo y sobre todo, es sentir que eres partícipe del proceso de vida de un ser humano al cual estas dispuesto a brindarle todo de ti para que su calidad de vida sea mejor.
Lo nuestro no es solo estudio, es un arte, es una vocación que se lleva dentro, y es por eso que, creo firmemente que todos estamos acá porque de alguna forma, estábamos destinados a esto. Algunos siempre lo supieron, otros lo descubrieron en el camino y quizás aún, algunos no se han convencido totalmente, pero a todos nos mueve ese sentido social y las ganas de ser agentes de cambio en la salud de nuestro país.

Queridos compañeros y futuros colegas, en vuestras manos se encuentra el hacer de la Enfermería, algo bueno y mejor. En nosotros están depositadas las ilusiones y esperanzas de nuestras familias y de tantos otros que confían en nuestra labor. Es por eso que les recuerdo que siempre, hagan lo que hagan, que sea con pasión y dedicación. No se rindan nunca, sin antes haber perseverado. Sonrían, pues la magia de las sonrisas todo lo puede, le ayuda a cualquiera que necesite un poco de alegría. La cordialidad y el buen trato es algo que nunca debemos olvidar, así como ser empáticos y resilientes, y por sobre todo, NUNCA pierdan su esencia, esa que le da a cada uno su sello personal y su postura frente a la vida.

Es así como todas estas virtudes nos enaltecen como personas y nos ayudan en nuestro crecimiento personal y profesional. No decaigan y sigan hasta el final…pues estoy segura que nos volveremos a encontrar en este mismo lugar, pero convertidos en flamantes enfermeros y enfermeras de la Universidad de Chile."

Muchas gracias.