Borrador encontrado el 27 de Marzo, 2016
Mientras caminaba por el Parque Forestal, sola y meditando, me di cuenta que este último tiempo he logrado tantas cosas y cumplido sueños que siempre quise hacer en compañía, pero sola:
- Aprendí a andar en bicicleta, sola.
- Me encerré en la oficina del CEE un viernes, a oscuras, a escuchar música fuerte, sola.
- Caminé por parques mamones y puentes místicos, escuchando música, sola.
- Saqué fotos de paisajes bucólicos, sola.
- Caminé bajo la lluvia, escuchando música, sola.
- Enloquecí en tocatas, sola.
- Pasé un carrete entero, sola.
- Recuperé a mi mejor amiga, sola.
- Empecé a manejar sola, sola (obvio)
- Anhelé proyectos futuros que nunca van a ser, sola.
- Y he vivido tantas cosas que he querido compartir, sola.
En fin, no me ha costado tanto reinsertarme en mi realidad, la singular.
La rutina del día, el ir y venir en la Universidad, el llegar a casa siempre tarde, los viajes del día y la alergia que no me deja en paz, como todos los años. La disfonía que ya se hace constante 2 ocasiones al mes. Sin embargo, es ahora cuando el tiempo me sobra en demasía y no tengo donde más emplearlo.
Algo bueno es que ya no me quiebro con facilidad, la carcasa se endurece pero el fondo sigue intacto como siempre ha sido.