domingo, 3 de abril de 2011

Rompecabezas

Extraño esos días en que a cada momento tenía las ansias de saber qué iba a suceder, qué locura o que cosas raras e ingenuas iba a idear. Anhelaba que fuera el día siguiente para saber qué iba a vivir, qué cresta iba a pasar conmigo y mis emociones después de cada viernes, y después de cada sábado y aún así, independiente del resultado, sentirme más loca, rebelde, intensa, contenta, apreciada, querida ... libre.

Extraño esos días donde un simple gesto cambiaba todo, cuando mandaba todas las responsabilidades a la mierda para tan solo disfrutar de una fuga y un silencio compartido, o de unos texteos a diario.. Donde en verdad la vida tenía sentido vivirla, era un placer adrenalínico, de dulce y agraz, de treguas constantes, de correr, saltar, abrazar, reír, llorar, todo con extrema pasión... y saber que en el fondo, igual todo iba a estar bien.

No es que actualmente no disfrute mi vida, pero extraño esos días en que ese disfrute tuvo su cenit, y donde todo calzaba simbiótica y perfectamente.


¿Volveré a sentir nuevamente así?
Tal vez, el día en que vuelva a creer en la magia... y en mí, con la misma fuerza que lo hacía aquellos días.

¿Habrá sido la opción correcta?
Eso lo sabré cuando recupere la pieza extraviada que completa el rompecabezas.